Yūsuke Urameshi es un adolescente de carácter rebelde que suele
hacer novillos en la escuela. Inesperadamente, Yūsuke muere atropellado
por un automóvil mientras trata de ayudar a un niño en peligro. En el
otro mundo, Yūsuke conoce a Botan, quien le revela que su fallecimiento
no estaba previsto pues el niño al que salvó no iba a morir en el
accidente, siendo en vano su sacrificio. Por ello, no puede ir al cielo
ni al infierno, ya que no se puede realizar un juicio correcto.
Botan le informa de que tiene una oportunidad para regresar al mundo
terrenal, pero antes debe superar una prueba impuesta por Koenma,
príncipe Yōkai, consistente en el cuidado de un huevo con su Rei-Ki.
Tras superar la prueba se le concede de nuevo su cuerpo, pero también
se ve obligado a trabajar como Reikai Tentei, ayudando a controlar los
actos de los espíritus en el mundo terrenal.
Como primera misión, le encargan encontrar a tres demonios en el mundo
real: Gōki, Kurama y Hiei, quienes escaparon de su mundo y robaron tres
artefactos muy poderosos. Su segunda misión es la de participar en una
competición para elegir al próximo discípulo de Genkai. Tras derrotar
al demonio Randō, quien también participa en el torneo, adquiere los
poderes de Genkai. En su siguiente misión, Yūsuke debe matar a las
cuatro bestias santas: Genbu, Byakko, Seiryū y Suzaku. Para ello,
recibe la ayuda de Kazuma Kuwabara, Kurama y Hiei.
Tras superar varias misiones, los cuatro regresan al mundo real y son
invitados a participar en un torneo del mundo espiritual, de donde sólo
podrán salir si resultan ganadores de la competición.